Hemos vivido intensamente un fin de semana en el que te volvimos a llorar; una copa de vino en la cena del sábado despertó de nuevo esos sentimientos que, a menudo, tratamos de ocultar para no hacer daño alrededor... Nos sinceramos: solos, tu hermano y yo, nos enfrentamos a los recuerdos bonitos y a la dura y triste realidad: empieza septiembre, vuelta al cole sin ti...
domingo, 1 de septiembre de 2013
Septiembre...
Primera mañana de lunes de septiembre. Ahora si que se ha acabado el verano, me dice Raúl, aunque nosotros vamos a tratar de mantener un verano eterno, más en este año. Vuelve la rueda de la vida, de la cotidianidad de las rutinas: jornada completa en el trabajo, chicos esperando en la puerta del instituto con apuntes en la mano (empiezan los exámenes, en un par de días tu Sergio se sumará a ellos), ejecutivos con traje y corbata (fuera el informal atuendo veraniego), retenciones en la entrada a Madrid... Tus padres deshacen maletas... Las tuyas se quedaron en el camino... Y la herida vuelve a doler... Se abre de nuevo cuando no ha empezado apenas a cicatrizar...
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